Jordania enfrenta dos desafíos estrechamente ligados: una escasez hídrica aguda y un desempleo juvenil persistente. Como uno de los países con menos recursos hídricos renovables por habitante, Jordania dispone de menos de 100 metros cúbicos por persona al año, cifra que sitúa la gestión del agua en el centro de su desarrollo. Al mismo tiempo, la inserción laboral de jóvenes —especialmente mujeres— sigue siendo un reto estructural. La responsabilidad social empresarial (RSE) ha emergido como un puente entre empresas, sociedad civil y administración para generar empleos de calidad y mejorar la eficiencia en el uso del agua.
Contexto: razones por las que la RSE adquiere un papel estratégico en Jordania
- Escasez hídrica: la limitación de recursos impulsa a enfocarse en el uso eficiente, la reutilización y la adopción de soluciones de desalación y tratamiento.
- Demografía y empleo: una población joven con amplio potencial productivo enfrenta obstáculos para incorporarse al mercado laboral y dispone de pocas alternativas formales.
- Ventaja de la RSE: las empresas tienen la posibilidad de articular metas comerciales con iniciativas sociales que formen a jóvenes en competencias técnicas relacionadas con la administración y optimización del agua.
Modelos de intervención en RSE que funcionan
- Capacitación técnica y formación dual: programas que forman a jóvenes en instalación y mantenimiento de sistemas de riego por goteo, tratamiento de aguas y tecnologías de ahorro.
- Incubación y microcréditos: apoyo a emprendimientos verdes que comercializan soluciones de eficiencia hídrica o servicios de gestión de agua.
- Alianzas público-privadas: proyectos conjuntos entre empresas, ministerios y organizaciones internacionales para ampliar impacto y sostenibilidad.
- Contratación responsable y prácticas de cadena de valor: empresas que priorizan la contratación de jóvenes locales en obras de infraestructura hídrica o mantenimiento.
- Innovación y digitalización: uso de sensores IoT, medición inteligente y plataformas digitales gestionadas por jóvenes formados para detectar fugas y optimizar consumos.
Casos y ejemplos relevantes
- Silatech (apoyo a emprendimiento juvenil): organización regional que en Jordania ha promovido la capacitación empresarial y el acceso a microcréditos para jóvenes emprendedores. Muchos beneficiarios han desarrollado pequeñas empresas de servicios vinculados al agua —instalación de sistemas de riego eficientes, reciclaje de aguas grises y mantenimiento de infraestructuras— generando empleos sostenibles a nivel local.
- Fondos estatales y entidades de fomento: el Fondo de Desarrollo de la Corona y programas gubernamentales han canalizado recursos hacia pymes que integran tecnologías de ahorro hídrico y emplean a jóvenes. La articulación con centros de formación técnica ha permitido certificar habilidades demandadas por el sector.
- Fundaciones empresariales (telecomunicaciones y energía): operadores con programas de responsabilidad social han impulsado centros de formación digital y vocacional para jóvenes, incluyendo módulos sobre monitoreo y gestión inteligente del agua. Estas iniciativas combinan capacitación en tecnologías limpias con incubación de startups que proponen soluciones locales.
- Organizaciones comunitarias como la Jordan River Foundation: han desarrollado proyectos de desarrollo económico que incluyen formación en agricultura eficiente en agua y producción local; esto crea cadenas de valor que emplean a jóvenes y mujeres, reduciendo presión sobre recursos hídricos mediante prácticas sostenibles.
- Sector turístico y hotelero en Aqaba y Petra: empresas turísticas han adoptado programas de eficiencia hídrica (campañas de reducción de consumo, reciclaje de aguas grises, tecnologías de ahorro) y a la vez capacitan y contratan a jóvenes en hostelería, mantenimiento de sistemas y gestión sostenible del destino.
- Colaboración internacional: agencias como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y cooperación bilateral han diseñado proyectos que combinan formación técnica para jóvenes con mejoras en infraestructuras hídricas locales, apoyando la adquisición de competencias y el acceso a empleos formales.
Resultados observables y métricas clave
- Capacitación y empleabilidad: diversos proyectos de RSE han logrado preparar a grupos que van desde unas decenas hasta varios cientos de jóvenes en cada iniciativa, mostrando tasas de incorporación laboral que cambian según el programa, pero que evidencian cómo la formación técnica asociada al agua impulsa las oportunidades de empleo.
- Ahorro de agua: la implementación de sistemas de riego por goteo, el aprovechamiento de aguas grises y el perfeccionamiento en la detección de fugas puede disminuir el consumo en ámbitos agrícolas y urbanos entre un 20% y un 50% cuando las intervenciones se planifican adecuadamente.
- Creación de microempresas: programas de microcrédito junto con acciones de mentoría han facilitado el surgimiento de pequeñas compañías dedicadas a servicios de eficiencia hídrica, favoreciendo la generación de trabajo local y el dinamismo económico.
- Beneficios sociales: mayor participación de mujeres jóvenes en actividades productivas, fortalecimiento de las capacidades comunitarias y un incremento en la resiliencia frente a periodos de sequía.

