Mié. Feb 21st, 2024

Dos personas murieron al ser alcanzadas por un rayo en una playa mexicana del estado de Michoacán. Los hechos ocurrieron el viernes en las playas de Aquila cuando, durante una tormenta eléctrica, varios turistas grababan la caída de rayos.

En ese instante, el fenómeno climático mató a una turista y a un vendedor de hamacas playeras. Una tercera persona fue herida e internada.

El impactante video, que se viralizó en las últimas horas en las redes sociales, muestra cómo varias personas corren de la playa para intentar protegerse; sin embargo, dos personas fueron alcanzadas por un rayo y cayeron fulminadas al suelo.

Las autoridades municipales mencionaron que las personas a quienes les alcanzó el rayo fueron identificadas como una turista y un vendedor de hamacas originario de Colima. La mujer murió al instante y el hombre fue trasladado a un hospital, pero falleció mientras recibía atención médica.

Medios medios locales informaron que también había una tercera persona lesionada, quien logró sobrevivir a la tormenta eléctrica.

Las víctimas estaban caminando por la orilla de la playa cuando el rayo las impactó. En el video se pudo ver que sus cuerpos se iluminaron por completo en pocos segundos. Además, se vio que había una cuarta persona que estaba intentando acercarse, pero al notar la caída del rayo, se alejó corriendo en sentido contrario al impacto de la playa.

Un rayo cayó en una playa mexicana y mató a dos personas: una turista y un vendedor de hamacas.

1 entre 500.000

El de los rayos es uno de los espectáculos más recurrentes de la naturaleza, con cerca de 3 millones de descargas eléctricas diarias en el mundo, o sea, 44 por segundo. Las chances de recibir uno son mínimas (a lo largo de un año, una en 500.000).

La caída de un rayo puede ser indirecta, o sea que la conducción de la electricidad se dé, por ejemplo, a través de la tierra o el agua, si el rayo cae a cierta distancia. Pero si cae directo sobre el cuerpo, el corazón sí o sí entra en lo que llamamos asistolia, o sea, en un estado de shock eléctrico, y por lo tanto deja de latir.

A diferencia de la electrocución, o sea, las descargas que se pueden dar en el ámbito doméstico, no suele haber otros órganos afectados y las quemaduras en la piel suelen ser leves, precisamente por lo breve que es la descarga de los rayos.