Mié. Feb 21st, 2024

A un día de haber asumido como ministro de Seguridad y Justicia porteño, Gustavo Coria, se reunió este sábado con el jefe de la Policía de la Ciudad, Gabriel Berard, y empezó a diagramar un plan de contingencia de estilo duro para llegar a las elecciones y al fin del mandato de Horacio Rodríguez Larreta. La decisión de volver a poner al frente la agenda de Seguridad se da luego de la escandalosa salida de Eugenio Burzaco quien fue echado por el jefe de Gobierno porteño tras el asesinato del ingeniero Mariano Barbieri mientras el ex funcionario estaba en Nueva York en un supuesto viaje oficial del que solo se supo que fue a ver un partido del US Open.

Coria, que responde a Diego Santilli, sabe que tiene poco tiempo para mostrar un cambio. A cincuenta días de las elecciones necesita torcer la errática gestión de Burzaco para ayudar a los candidatos de Juntos, Jorge Macri en la Ciudad y Patricia Bullrich en carrera por al presidencia.

Aunque aún no terminó de definir los detalles de su nuevo equipo -la secretaria de Seguridad será Genoveva Ferraro- Coria se reunió con el jefe de la Policia porteña Gabriel Berard y le pidió que le muestre el mapa del delito para organizar un nuevo esquema de acción. En la reunión hubo un reconocimiento de que durante la gestión de Burzaco los índices empeoraron. Y que además, la zona norte de la Ciudad, que supuestamente era la más segura, estaba en alerta. Fue en ese territorio, sobre Libertador y Lafinur, donde asesinaron a Barbieri.

El plan que diagrama Coria apunta a poblar las calles de efectivos. Y reforzar, en un primer momento, el área norte de la Ciudad. La bajada del ministro en las primera horas de gestión fue que todos los oficiales tiene que estar a disposición. Coria busca mostrar un estilo «halcón» en seguridad. A tono con la campaña, insistirá con el uso de las pistolas Taser, que ya se usan en la Ciudad y que incluso fue un reclamo contra Burzaco. Se empezaron a implementar durante su gestión pero el tema pasó desapercibido.

La cantidad de efectivos en la calle es un problema que arrastra la gestión de Seguridad en la Ciudad. Desde hace tiempo hay miles de detenidos en comisarías ya que el Servicio Penitenciario Federal que controla la ex jueza K María Laura Garrigós de Rébori se niega a recibirlos. Esos detenidos deben ser custodiados por efectivos que deberían estar en la calle.

Los movimientos de Coria no solo tienen la aprobación de Rodríguez Larreta sino también de Jorge Macri. El ministro de Gobierno porteño está en plena campaña por la sucesión y sabe que la seguridad es un área sensible.

La Policía de la Ciudad ya porta pistolas Taser.

Coria y Macri ya estuvieron en contacto y tuvieron un diálogo largo del que no trascendieron detalles. Desde ambos equipos confirmaron que hay un fuerte apoyo del candidato porteño y que tiene el visto bueno para que avance en endurecer la política de seguridad. Aunque cerca de Macri sostienen que más allá de ese apoyo, no existe un futuro compromiso para que siga después del 10 de diciembre si es que gana las elecciones.

Coria quiere resultados rápidos sobre la investigación del crimen. Ya recibió una carpeta con toda lo que se sabe del caso hasta ahora y de cómo actuó la Policía tras el ataque. En ese informe figura un supuesto identikit del atacante y habría imágenes de las cámaras de seguridad tras el incidente.

Video

El ministro de Seguridad porteño, Eugenio Burzaco, fue filmado viendo el US Open.

No es menor la evaluación sobre la actuación de la Policía. La mañana posterior al crimen un grupo de periodistas que cubría el hecho fue el encargado de encontrar un cuchillo que sería el arma que usaron para asesinarlo. Los efectivos supuestamente habían revisado esa zona.

La salida de Burzaco

El paso de Burzaco por el ministerio de Seguridad y Justicia de la Ciudad fue fugaz: apenas 158 días. Había asumido el 27 de marzo luego de la salida de Marcelo D’Alessandro, quien fue echado por Larreta luego de que se difundieran unos presuntos chats tras el hackeo de su celular. El jefe de Gobierno lo desplazó a pesar de que la Justicia había determinado que eso mensajes podían ser adulterados.

Burzaco nunca logró hacer pie en la gestión aunque había hecho un fuerte lobby para llegar al cargo. El asesinato de Barbieri lo encontró en Nueva York. Dos días antes había estado mirando un partido del US Open.

En Nueva York vive su hermano Alejandro, condenado por corrupción en el FIFA gate. Declaró como arrepentido y morigeró su pena. Hoy está en libertad pero no puede salir de los EE.UU.