Jue. Jul 25th, 2024
Las olas de calor en Europa ponen en jaque la industria turística de España

Las altas temperaturas que se están registrando en Europa debido a las olas de calor que trae el cambio climático tiene consecuencias negativas para la industria turística española ya que muchos de los turistas que buscaban en España el destino donde huir del frío de sus países dejan de tener esa necesidad.

En Fráncfort se han llegado a registrar 36 grados de temperatura en julio, así como en algunas ciudades de Bélgica y Holanda donde se han superado los 30 grados las pasadas semanas. Por no hablar de Italia, donde se ha activado la alerta roja en 16 ciudades al superar los 45 grados. Además de no necesitar salir de sus países para encontrar buen tiempo, también se une que el calor extremo que afecta a España ahuyenta a parte de los turistas hacia otros países menos cálidos.

«Las olas de calor pueden reducir el atractivo del sur de Europa como destino turístico a largo plazo», lo que tendría consecuencias económicas negativas dada la importancia del sector en España. Así lo asegura la agencia crediticia Moody’s, que pone el foco en nuestro país al indicar que el aumento esperado de los fenómenos climáticos extremos en los próximos años «tendrá efectos negativos, incluyendo el menor atractivo de los países mediterráneos, como España».

Entonces, ¿provocará el cambio climático que se modifiquen los patrones del turismo? No es una pregunta sencilla de contestar y desde Exceltur, la patronal del sector turístico español, responden que no tienen datos concretos sobre el efecto que el cambio climático está teniendo en el mercado turístico por ahora.

Pero el tema ya aparece en el último informe de la European Travel Commission (ETC) y cuando se les pregunta a los europeos por sus principales preocupaciones a la hora de viajar, el 7,6% habla de eventos climáticos extremos. Es la sexta preocupación en orden de importancia, aunque está todavía bastante lejos de lo que más preocupa, que es, para el 24% de los encuestados, si subirá el precio de las vacaciones. «Es probable que las altas temperaturas estén impactando en los patrones turísticos en Europa», reconoce Eduardo Santander, director ejecutivo de la ETC.

«Los europeos están cambiando sus hábitos turísticos a medida que los costes y las temperaturas suben en el verano», señala Santander, apuntando que el porcentaje de viajeros que planean viajar en los meses de verano -los más calurosos y los más caros- ha decrecido en comparación al año pasado. Octubre y noviembre, por el contrario, han subido. «Esto se puede atribuir a las condiciones climáticas más suaves o a los precios más bajos durante los meses de otoño», dice.

Aun así, en este verano, se está viajando. Y se está viajando mucho. «Los datos todavía apuntan a un sector turístico fuerte en Europa», asegura Santander. España es el destino favorito para los viajeros europeos entre junio y noviembre, superando a Francia, Italia, Grecia y Croacia.

Los españoles, al norte

Si se hace zoom en el mercado español, los últimos datos de Exceltur revelan que aunque los grandes destinos del litoral están a la cabeza de la facturación prevista para este verano, se cuelan en los primeros puestos de la tabla algunos destinos de la España Verde y la Cordillera Cantábrica. Las comunidades del norte vivieron un ‘boom’ de visitas durante los años pandémicos, cuando creció el turismo interior. Y están también entre esos destinos que las estadísticas muestran en importante crecimiento. Cabe preguntarse entonces si esas cifras pueden ser un indicador de un cambio de modelo, beneficiadas por su clima más suave.

Temperaturas suaves

Asturias, País Vasco y Galicia, entre los cinco destinos cuya facturación en verano más ha aumentado desde 2019

En concreto, la facturación ha crecido casi un 26% en Baleares desde el verano de 2019, situándose en primera posición. La sorpresa llega con el segundo y tercer puesto con Asturias y País Vasco, ambas con un crecimiento superior al 20% frente al verano de 2019. Por encima del 15% se sitúan también Cataluña, Madrid, Galicia y Andalucía, según las cifras de Exceltur.

Desde el Clúster Turismo de Galicia indican que las cifras que se manejan para este verano son muy buenas, entre el 70% y el 90% de ocupación media en la región, llegando al 100% en algunas zonas.

Medir qué impacto tiene en las vacaciones de este verano el cambio climático puede resultar complejo, pero lo que sí está claro es que la industria del turismo tiene muy presente el problema y también es consciente de que puede tener consecuencias en el medio y largo plazo.

«Es evidente que el cambio climático nos van a afectar a todos y que también influirá en los flujos turísticos», responden desde el organismo gallego, por lo que, en su caso, han convertido a la sostenibilidad en uno de los ejes transversales de su plan director. «Sabemos que el perfil de turista ha cambiado y cada vez hay más viajeros preocupados por el cambio climático y la huella de sus acciones», afirman. Que el turismo sea más sostenible es la única forma de garantizar el propio futuro de la industria, explican.

Desestacionalización

La parte positiva es que los turistas comienzan a viajar en otras épocas del año

Uno de los aspectos positivos que puede conllevar este cambio de modelo es que se logre la desestacionalización del turismo y que la temporada alta no concentre tantos visitantes sino que estén más repartidos a lo largo del año. Daniel Brasé, vicepresidente de Pimec Turismo, que agrupa a compañías de Cataluña, apunta a que esto es complejo porque las vacaciones siguen muy ligadas a los periodos de vacaciones en los colegios, pero que se lleva tiempo trabajando por esa desestacionalización porque haría al sector más «resiliente a nivel económico» y «aliviaría presión a los más masificados», lo que beneficia a sus habitantes.

Desde la European Travel Commission aseguran que ya se está viendo una caída en el interés por viajar en agosto de los europeos. «Cada vez más turistas europeos consideran viajar en otoño a España», indica Eduardo Santander.

Cambiar las cosas

«Viendo la foto completa, esto también nos lleva al tema de la acción climática, lo que se necesita urgentemente dentro de la industria europea del turismo», señala Santander. «El turismo depende directamente de los recursos naturales y de las condiciones climáticas, haciendo crucial que tome la delantera adoptando medidas responsables», recuerda. Muchos destinos ya trabajan en ello, añade.

El problema, quizás, está en que esto supone un reto importante para una parte muy importante de la industria del turismo, esa que está formada por las pymes. Están concienciadas y haciendo ya muchas cosas, como preocuparse por la gestión del agua, pero también es cierto que, como recuerda Brasé, se han quedado tras la pandemia «vacías». Necesitan que las administraciones públicas no solo lancen ayudas sino que también hagan que toda la burocracia de acceder a ellas sea más sencillo. Es, como recuerda Brasé, el momento de hablar «ahora» y no cuando se esté en una situación desesperada. «Tenemos que adelantarnos», advierte.