Jue. Jul 25th, 2024
“Si vienen cosas buenas, bienvenido, pero si vienen malas, soy un cabeza dura y voy a tratar de cambiar

Sebastián Báez está viviendo un 2023 inolvidable. Lleva ganados tres títulos, Córdoba y Kitzbuhel, ambos sobre polvo de ladrillo, y Winston Salem, sobre cemento; se dio el gusto de jugarles grandes partidos a rivales de jerarquía y, el lunes, apareció en el puesto 28° del ranking mundial, su mejor ubicación. Un lindo presente que le permitió dejar atrás el flojo momento que atravesó entre agosto del año pasado y enero de la presente temporada, seis meses en los que apenas pudo ganar un partido. Y a la hora de explicar cuál fue la clave para esa recuperación, el bonaerense no tiene que pensar demasiado.

“Más que por un cambio mental o tenístico, pasó por no bajar nunca la cabeza”, aseguró en charla con Clarín en el Buenos Aires Lawn Tennis, donde este fin de semana jugará con el seleccionado argentino la serie del Grupo Mundial I de la Copa Davis ante Lituania, por un lugar en los Qualifiers de 2024.

“Lo mental lo entreno casi todos los días desde hace años y trabajamos siempre para mejorar el tenis. Yo siempre hago lo que puedo en el momento y si tengo resultados mañana, buenísimo; pero si no, sigo. Seba (Gutiérrez, su entrenador) me lo recalca mucho, constantemente. Me dice ‘Si no te sale, seguí, buscá por otro lado, buscale la vuelta’. Esperar un resultado a corto plazo no me funciona”, reflexionó el bonarense.

Y siguió: “Trato de esforzarme siempre para irme a dormir sabiendo que lo di todo. Es mucho más fácil hacerlo cuando estás bien que cuando estás mal. Ahí está la diferencia con los buenos jugadores. Los flacos están todos los días haciendo lo mismo y tratando siempre de ser mejores. Djokovic, Alcaraz, Medvedev juegan entre ellos todas las semanas y no siempre gana el mismo, porque cada partido es diferente. Y eso es porque siguen aprendiendo de cada partido. Aprenden todo el tiempo. Eso lo vi el año pasado y me ayudó muchísimo. La motivación es pensar que el resultado no está ahora, pero ya va a llegar. Y por suerte este año, tuve buenos resultados”.

-Siempre dijiste que no te enfocás en el ranking o en un objetivo particular, si no en seguir mejorando. Pero debe ser lindo cuando llegan los títulos o una buena escalada en el ranking…

-Es un orgullo. No espero un resultado rápido, pero cuando llega, bienvenido sea. Y está bueno a veces que el laburo que hacemos venga con resultados, por más que uno no busque un determinado ranking, estar en tal puesto, o ganar tal torneo. Es divertido y motivante poder seguir subiendo. Porque digo ‘Subí hasta acá, puedo subir un poquito más. Puedo hacer las cosas mejor’. Pasa en el medio de los torneos, siempre hablamos con Seba y él me dice ‘Las expectativas con las que vinimos ya las cumplimos, ahora si querés algo más grande, depende de vos’. Y yo pienso que quiero todo. Eso es lo divertido de ir subiendo, de no querer que haya un límite o un techo.

Sebastián Báez, argentino, número 42 de la ATP y cabeza de serie número 6, ganó en la final del torneo de Winston-Salem por 6-4 y 6-3 al jugador checo Jirí Lehecka y cabeza de serie número 5. Tras este resultado, el tenista argentino es el nuevo campeón del torneo de Winston-Salem. Foto: WSOpen

-¿Saber que tenés cuatro ATP y estás top 30, no te tienta a cambiar un poco el foco y a buscar objetivos más concretos?

-No, para nada. Pero sí hay que buscar un equilibrio. Cuando arrancó el año y decía ‘Gané un ATP el año pasado (Estoril). No sé si voy a ganar otro este año’. Lo veía lejísimo. Entonces, mi pensamiento no era ir por ese segundo ATP, sino seguir mejorando. Pero a la vez, pensaba ‘Gané un torneo, soy capaz de…’. Entonces es lograr el equilibrio de quererlo y buscarlo, pero no sentir esa presión de tener que conseguirlo ya, de ese resultado inmediato. Trato de poner el foco en lo que puedo controlar. Si vienen cosas buenas, bienvenidas sean. Si vienen cosas malas, se van a encontrar contra una pared, porque soy cabeza dura y voy a tratar de cambiar y trabajar todo lo posible para que eso malo se transforme en algo bueno.

-¿Esa mentalidad de enfocarte en el proceso y no en el resultado, es algo innato en vos o te lo inculcaron las personas que te acompañan?

-Es imposible tenerlo si no tenés las personas correctas al lado. Porque es fácil perder el foco en la vida, no solo en el tenis. ¿Qué importan más, las personas o las victorias? Las personas. Es algo que Seba siempre me lo marcó mucho. ‘Ok, sos buen deportista, pero ¿como persona?’. Entonces es ir mejorando por ahí. Yo tengo un equipo atrás que me va marcando el camino. Seba es el que está más presente y gran parte de mi equilibrio se lo debo a él. Y es importante también para el entrenador saber mantener la humildad y el foco cuando tu jugador empieza a ganar.

Báez lleva ganado tres títulos en este 2023. Foto Omar Rasjido / Prensa AATBáez lleva ganado tres títulos en este 2023. Foto Omar Rasjido / Prensa AAT

-¿Cómo mantenés la cabeza centrada en esa filosofía cuando empiezan a llegar los títulos y los éxitos?

-Pensando en seguir mejorando y estando conectado conmigo mismo y con mi gente. Con las personas a las que no les importa quién es el Báez tenista, si no el Báez persona. Las que me ayudan a seguir bien cuando estoy bien y me empujan para salir cuando estoy mal. Tener ese apoyo es lo más importante que tiene el deportista, porque antes de ser deportista es una persona. Sin eso es difícil vivir, imaginate jugar al tenis.

“Me alegra que todavía haya mucho margen para mejorar”

Con el foco puesto siempre en crecer, no sorprende que la evolución de Báez en los últimos años haya sido muy grande. El bonaerense mejoró muchísimo su tenis, una consecuencia lógica de empezar a jugar y entrenar cada vez más seguido con las mejores raquetas del circuito. Pero él mismo afirma que todavía está lejos de su techo.

Me alegra que todavía haya un margen bastante grande para mejorar, me motiva mucho. Llevo dos años en el circuito ATP y si comparo cómo estaba cuando jugué mis primeros torneos y cómo estoy ahora, sí, estoy mejor. Crecí en todos los aspectos. Estoy más grande y más maduro. Voy avanzando. En cuanto a los tenístico, me estoy adaptando mucho mejor a la intensidad que manejan los mejores y eso es lo más difícil. Porque pegarle bien a la pelota, le pegamos bien todos. Pero la intensidad, el ritmo del partido se hace cada vez más difícil. Después, cosas para mejorar hay en todos lados. El que te diga ‘Este golpe está perfecto, no lo toco’, te miente. Todo se puede mejorar siempre”, aseguró.

-¿Cambió la manera en la que te miran los rivales? ¿Te sentís más una amenaza?

-No sé si cambió, pero me gustaría que me miraran como un rival difícil. Como me vio Medvedev, que en su momento se empezó a calentar y no encontraba espacios. (NdR: Enfrentó al ruso, número tres del mundo, en la tercera ronda del US Open y le dio batalla en el tercer set). Me gustaría tener cada vez más desafíos como ese partido, porque aprendí muchísimo de ese duelo. Me di cuenta que no pude respetar la táctica para los dos primeros sets. Tenía que haber hecho lo que hizo Djokovic en la final del US Open. Lo vi y dije ‘Ves, era por ahí’ (Risas). Igual, no era fácil. Lo estaba haciendo Djokovic en una final de Grand Slam. No sé si lo habría podido hacer yo o si iba a ganarle a Medvedev si lo hacía, pero es aprender de todo. Siempre ir buscando la mejora.

-¿Cuánto sumó haber conseguido el título en Winston Salem, en una superficie que no suele ser muy amigable para los argentinos?

-Fue lindo porque no me había ido tan bien en cemento. Aunque cuando empieza la semana, yo dejo de mirar cómo me fue antes y me centro en el momento. A veces te sentís jugando bien en una superficie, pero en los partidos no salen las cosas. En Winston Salem se fue dando todo, los rivales, el clima… y cuando se empiezan a dar las cosas, tenés que subirte al barco e ir. Fue una linda semana y me dio mucha confianza.

“Jugar en Buenos Aires es diferente”

Si el capitán Guillermo Coria decide mandarlo a la cancha, Sebastián Báez va a jugar ante Lituania su quinta serie de Copa Davis (tres de ellas fueron en Bologna, en la Fase de Grupo de las Finales 2022). El choque de este fin de semana -los partidos serán el sábado y el domingo- marcará el regreso del bonaerense al BALTC con la camiseta celeste y blanca, donde tuvo su debut en la competencia en marzo del año pasado, en la victoria por 4-0 ante República Checa por los Qualifiers. Y la posibilidad de volver a presentarse ante el público argentino lo llena de ilusión.

“No sé si me va a tocar jugar, estoy dispuesto a ayudar desde donde me toque, adentro de la cancha o alentando desde afuera. Estoy para sumar. Ojalá pueda entrar, porque siempre me gustó representar al país, pero más que nada jugar en Buenos Aires, porque tiene un gustito diferente, con toda la gente, con mi familia y mis amigos y con todo mi equipo. Eso te motiva y me dan ganas de aprovecharlo al máximo”, comentó.

Seba será uno de los singlistas del equipo junto a Francisco Cerúndolo (21° del mundo) y Tomás Etcheverry (35°). El dobles lo conformarán Andrés Molteni (9° del ranking de esa especialidad) y Máximo González (10°). El equipo visitante estará liderado por Ricardas Berankis (33 años y 231°) y Vilius Gaubas (18 y 476°). Y aunque en los papeles, los argentinos son claros favoritos, Báez no se confía.

“Cuando entrás a la cancha puede pasar cualquier cosa, más en la Copa Davis. El rival se motiva más, vos sentís más nervios… y te ganaron. Si yo tengo un rival al otro lado de la red, tiene mi respeto, porque por algo está ahí. Tenga el ranking que tenga, sea alto o bajo, tenga la edad que tenga… me da igual. Voy a hacer todo lo posible para intentar ganarle, sin subestimar ni agrandar al otro”, analizó el bonaerense.